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Salud del perro 01.06.2021

Displasia de cadera y codo en perros

Johann by Johann, Johann es padre de perro desde 2018 y fanático de los perros desde 1986.

Displasia de la articulación de la cadera y del codo

La displasia de la articulación de la cadera, HD por sus siglas en inglés, y la displasia de la articulación del codo, ED por sus siglas en inglés, se encuentran entre las enfermedades caninas más comunes, junto con las alergias, las infecciones de oído, las infestaciones por pulgas, garrapatas o gusanos, y la diabetes mellitus.

Incidencia y causa de la displasia de cadera

La displasia de la articulación de la cadera puede afectar a todas las razas de perro, pero la enfermedad se da principalmente en las razas grandes. El perro pastor alemán se ve afectado con especial frecuencia. La displasia articular de cadera es una malposición degenerativa de las articulaciones de la cadera en los perros. En esta enfermedad, los dos huesos que forman la articulación, la cavidad y la cabeza femoral, no encajan correctamente. La cabeza del fémur no se encuentra lo suficientemente profunda en el acetábulo y, por lo tanto, no está bien sujeta. Con cada movimiento del perro, la articulación suelta roza entre sí, lo que provoca un desgaste articular severo y progresivo y, finalmente, artrosis. La displasia de la articulación de la cadera es mayoritariamente hereditaria. La enfermedad no es curable. Sin embargo, el desarrollo o la progresión de la enfermedad puede retrasarse significativamente mediante una nutrición y una postura adecuadas. En particular, los patrones de movimiento incorrectos, por ejemplo, bajar escaleras, saltar sobre superficies duras y movimientos similares, comprimen las articulaciones y provocan un mayor y más rápido desgaste de la articulación de la cadera.

Diagnóstico y tratamiento de la displasia de la articulación de la cadera

Para diagnosticar y graduar la gravedad de la afección, se suele medir el llamado ángulo de Norberg, que es el ángulo entre el centro de la cabeza femoral y el borde anterior de la cavidad. El mejor método para un diagnóstico preciso de la enfermedad es un examen de rayos X. El examen se realiza bajo anestesia porque, para determinar con precisión el avance de la enfermedad, hay que estirar las articulaciones del perro, lo que le provoca dolor. Existen cinco grados de gravedad de la EH:

  1. Ángulo de Norberg de 105° o superior, articulaciones poco visibles: no hay displasia de cadera.

  2. Ángulo de Norberg inferior a 105°, cabeza femoral y cavidad uniforme: casi sin displasia de cadera.

  3. Ángulo de Norberg de 100° o menor, cabeza femoral y acetábulo desiguales: displasia leve de cadera

  4. Ángulo de Norberg superior a 90°, cabeza femoral y acetábulo claramente desiguales con cambios artríticos del borde acetabular: displasia moderada de la articulación de la cadera

  5. Ángulo de Norberg inferior a 90°, aplanamiento claro del borde acetabular con diversos cambios artróticos: displasia severa de la articulación de la cadera

Como la enfermedad sigue siendo incurable, sólo se pueden retrasar o aliviar los síntomas. Son posibles las terapias contra el dolor mediante la administración de fármacos antiinflamatorios y analgésicos (antiinflamatorios) o las intervenciones quirúrgicas, por ejemplo, la operación de PIN. Se trata de cortar o extirpar el músculo pectíneo y cortar alrededor del borde de la cápsula articular, lo que corta las fibras nerviosas que conducen el dolor. La operación PIN es una terapia del dolor especialmente eficaz cuyo efecto dura varios años.

Incidencia y causa de la displasia de codo

La displasia de codo afecta tanto a las razas de perros de crecimiento rápido como a las de gran tamaño. La enfermedad es especialmente común en las razas Chow Chow, Terranova, Perro de Montaña de Berna, Gran Perro de Montaña Suizo, Rottweiler, Labrador Retriever, Pastor Alemán y Dogo de Burdeos. Esta enfermedad incurable es hereditaria y provoca en el perro un cambio doloroso de la articulación del codo y de las partes óseas que lo forman (osteoartrosis). Los errores de alimentación y el elevado peso corporal favorecen el cuadro clínico.

Diagnóstico y tratamiento de la displasia de codo

La temida enfermedad hereditaria se manifiesta por la cojera en la zona de las extremidades anteriores. Además por la rigidez en la mañana o después de descansar. Una medida terapéutica importante es la extirpación quirúrgica temprana de las partes esqueléticas (FCP e IPA) o cartilaginosas (OCD) que se han aflojado debido a la enfermedad, ya que éstas irritan permanentemente la cápsula articular y causan un dolor considerable al perro. Si la articulación ya es incongruente, hay que cortar también el cúbito (osteotomía). Sin embargo, todo esto no puede curar la enfermedad, sino sólo retrasar su progresión. El dolor y las medidas antiinflamatorias también pueden apoyar la terapia. En este caso se pueden utilizar antiinflamatorios no esteroideos. Otras medidas útiles pueden ser, una reducción de peso con perros con sobrepeso, pero sobre todo una protección en la medida de lo posible del perro enfermo. Es muy adecuado como perro de compañía, pero no como perro de trabajo.

Imagen de la pancarta: shutterstock.com / NORRIE3699
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