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Salud del perro 01.06.2021

Atrofia retiniana progresiva en perros: lo que hay que saber sobre ella

Sissi by Sissi, Sissi es bloguera desde 2014, se subió al perro en 2018. Desde entonces, se pavonea con sus 10000 pasos por el mundo cada día con Loki. La Beagdor (mezcla de labrador y águila) es un perro de terapia para niños y también la acompaña a los colegios. En secreto, le gustaría tener un Bulldog Francés como segundo perro.

Atrofia progresiva de la retina

La Atrofia Retiniana Progresiva es la enfermedad hereditaria de la retina más común en varias razas de perros. Los caniches, los labradores, los golden retrievers, los perros de aguas portugueses, los spaniels, los malteses, los rottweilers y los yorkshire terriers son los más afectados. Los procesos progresivos conducen a la ceguera de su perro.


La ARP en los perros shutterstock.com / FamVeld

Fundamentos y causas de la ARP en perros

La ARP se hereda de forma autosómica recesiva. Las hembras y los machos se ven igualmente afectados. La capa más profunda del ojo, la retina, está afectada por la atrofia progresiva de la retina. Esta capa contiene los bastones y los conos (células sensoriales) que son responsables de la visión de la luz y la oscuridad y del color. Al principio de la enfermedad, las varillas mueren lentamente. La visión en la oscuridad se pierde por completo. A medida que la ARP avanza, también se produce una degeneración de los conos. Sus perros ya no pueden ver ni siquiera a la luz del día. Finalmente, se produce ceguera en ambos ojos.

Algunos perros llevan el gen defectuoso en su material genético y lo transmiten a su descendencia. Sin embargo, ellos mismos no se enferman.

Síntomas y diagnóstico

  • Miedo al atardecer
  • Incertidumbre
  • pupilas anchas y redondas
  • el tapetum lucidum brilla más intensamente, los ojos aparecen de color amarillo-verde en la oscuridad
  • los vasos sanguíneos del fondo de ojo se retraen
  • Opacidad de la lente: la lente es blanca y opaca
  • Durante el examen ocular las pupilas no reaccionan a la luz incidente
  • papila pálida y gris (punto de entrada del nervio óptico)

El diagnóstico lo realiza un veterinario durante un examen ocular. Si no se puede evaluar la retina debido a la opacidad del cristalino, se debe realizar una electrorretinografía (ERG). Las células sensoriales de la retina son estimuladas por señales luminosas. La señal eléctrica emitida por la retina puede medirse con un programa informático. La ERG también puede utilizarse para el diagnóstico precoz de la ARP en perros en los que la retina aún no muestra cambios.

En algunas razas de perros, el gen responsable de la atrofia progresiva de la retina puede detectarse con un análisis de sangre y pruebas genéticas. La prueba genética también puede utilizarse para evaluar si el perro desarrollará posteriormente una degeneración de la retina.

  1. Examen ocular

  2. Electrorretinograma

  3. Análisis de sangre para determinar el gen defectuoso

Terapia y prevención

Dado que la enfermedad hereditaria de la retina es una enfermedad ocular no curable, sólo se pueden tratar los síntomas. Sus perros tienen que soportar la pérdida de visión. Sin embargo, la orientación en el entorno puede realizarse fácilmente mediante el sentido del olfato y del oído. La extirpación quirúrgica del cristalino nublado no tendrá éxito, ya que el problema de la visión alterada se debe a que la retina no transmite las señales. Como la enfermedad ocular no es dolorosa, la calidad de vida de su perro apenas se ve afectada. Los suplementos vitamínicos pueden frenar la progresión de la degeneración de la retina.

La enfermedad ocular puede progresar a diferentes ritmos. En algunos perros, la ceguera se produce a partir del segundo año de vida, mientras que otros no muestran los primeros síntomas hasta los seis o siete años.

Dado que no hay ninguna terapia disponible para la enfermedad hereditaria de la retina, los perros afectados deben ser excluidos de la cría. En algunas razas de perros, la prueba genética forma parte de los exámenes ERVIP (comprobación de la presencia de enfermedades hereditarias) antes de que se permita la cría.

En las razas de perros afectadas, un veterinario debe realizar un examen ocular una vez al año. Durante el examen, también debe medirse la presión intraocular. Un cristalino opaco puede provocar un glaucoma doloroso con un aumento de la presión ocular.

Precaución para prevenir la ARP:

  • examen regular de los ojos
  • Preparados vitamínicos
  • Exclusión de la cría de perros afectados
Imagen de la pancarta: shutterstock.com / corners74
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